| Manifiesto por el Tajo |
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| Lunes, 11 de Mayo de 2009 08:47 |
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El río Tajo no es sólo agua. Es agua y mucho más. Es cultura viva, la columna vertebral y el eje de las tierras y pueblos por los que fluye. Tal vez lo hayamos olvidado, pero el Tajo no. Y él siempre sigue ahí, a pesar de que tratemos de vivir de espaldas al río y a sus afluentes. A pesar de que las decisiones sobre lo que se le hace o no al río nos parezcan lejanas, complicadas, cosas de políticos... La única realidad que queda para nosotros, para los ciudadanos, es asomarnos al río, y contemplarlo moribundo, enfermo, exhausto, y maloliente, y aunque las voces oficiales nos machaquen diciendo que éste es el precio del progreso, en nuestro interior sabemos que un progreso que destruye de esta manera a los ríos y la naturaleza, nuestras raíces y señas de identidad, acabará tarde o temprano por destruirnos también a nosotros. No somos dueños de los ríos, no somos dueños de sus álamos blancos, de sus bosques de ribera, de los seres y de la vida que continuamente bulle y brota a través de ellos, cuando la dejamos. No somos los dueños de la naturaleza, somos parte de ella. Por eso, cuando miramos nuestros ríos, cuando miramos al gran Tajo seco, o convertido en una cloaca, sabemos que también es una parte de nosotros la que nferma y muere. Manifiesto por el Tajo |
| Última actualización el Miércoles, 17 de Junio de 2009 08:46 |



